Blog del Narco

“El Sargento Phoenix”, leal hasta su muerte, el Mayo Zambada lo entrego, esta es su historia

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“El Chino Ántrax”, fue el creador y jefe de Los Antrax dicha célula delictiva que opera en la capital sinaloense para el cartel de Sinaloa. Según la PGR, dentro del organigrama criminal, el segundo al mando era el llamado Sargento Phoenix de los Ántrax, como jefe de sicarios.

Mientras que el grupo de sicarios de los Ántrax era conocido a través de redes sociales y en canciones, la Secretaría de la Defensa Nacional identificaba a René Velázquez, conocido como el Sargento Phoenix, el Gato Negro o el Talibán, detenido por el Ejército en el 2008, pero quien logro escapar del penal de Culiacan en el 2014, como lider de el temido grupo.

Investigaciones de inteligencia del gobierno federal colocaban como segundo en importancia en el grupo los Ántrax, brazo armado del cartel de Sinaloa,  al “sargento Phoenix”.

Fue el capo Ismael "El Mayo" Zambada quien lo dio a conocer al publicar una foto de una persona de barba y el título: “El sargento Phoenix, el del virus del R, viene con nosotros”.

Desde un principio se integro al equipo del Chino Antrax como cualquier otro, pero su gran eficiencia en el ataque y su alto nivel de violencia y táctica, logro que llegara a un puesto importante dentro de la organización. Mano derecha del chino junto con El cheyo. Le brindaron su apoyo en todo.

En una ocasion, el día que el sargento fue detenido en el 2008, se encontraba con "El Chino Ántrax" y un grupo de sicarios, quienes escaparon gracias al Sargento ya que este salio de donde se encontraban con una granada en cada mano retando a las Fuerzas Federales. Una vez  que "El Chino Ántrax"  escapó el Sargento Phoenix se entregó.

Finalmente el sargento Phoenix murió manos del ejercito mexicano la madrugada del 30 de octubre del 2016 en manos del ejercito mexicano en la capital sinaloense, junto con algunos de sus pistoleros.

El Mayo Zamabada lo entrego

No solo se inscribe en la cacería por la emboscada al convoy militar sino como parte de la rivalidad que existe entre las facciones en pugna de la organización criminal sinaloense. En las filas del cártel no creen que el choque entre soldados y los pistoleros de “El Cali” y “El Sargento Phoenix” haya sido obra de inteligencia militar, los soplos están a la orden del día en un escenario en donde las células de sicarios trataban de deslindarse de una emboscada a soldados; mientras que los hijos del Chapo ponen los decomisos, el Mayo Zambada por lo pronto ya puso los muertos.

Desde la captura de su líder, José Rodrigo Aréchiga Gamboa, el Chino Ántrax, así como de otros integrantes de la célula, Los Ántrax habían pasado a un bajo perfil en Culiacán, luego de la exposición mediática a raíz de la extradición de quien fuera guardaespaldas de Vicente Zambada Niebla, El Vicentillo. Más tarde sobrevendría la detención en Culiacán de su operador financiero, Rafael Guadalupe Félix Núñez, El Changuito Ántrax. El clan sumó otras tantas bajas.

Tras la caída de Joaquín Guzmán Loera en Mazatlán, el grupo cuyo control asumió Iván Archivaldo Guzmán Salazar pronto entró en discordia con Los Ántrax, y así se reflejó en bajas de uno y otro bando en la guerra callejera por el narcomenudeo.

En el mundo del hampa culichi se decía que entre Iván Archivaldo y el Chino Ántrax había surgido una enemistad a causa de un desencuentro en un antro, pero el punto álgido de la confrontación fue el atentado que sufriera El Cali –el Mayo responsabilizaría al mayor de Los Menores-, lo que obligó a un distanciamiento definitivo, y un constante recelo entre las organizaciones que conforman el cártel.
Por mucho, Los Ántrax se han convertido en la célula más golpeada y más mediática de Zambada, cuando sus líderes abandonaron el anonimato para incursionar en las redes sociales lo mismo que los hijos del capo de El Álamo, El Salado. Aun así, fuentes del Ejército señalan que los choques con otras células pueden seguir suscitándose en la zona centro, en tanto no concluyan las pesquisas de la emboscada.

Al ‘Cali’ lo habían baleado días antes del plagio de los Chapitos en Puerto Vallarta

EL FIN DEL SARGENTO PHOENIX

En el número 1948 de la calle Miguel Hidalgo en la colonia Aurora era habitual ver llegar gente armada y escuchar el escándalo de la fiesta. Según fuentes extraoficiales, ahí vivía El Cholo Pecas o el Italiano, uno de los integrantes del grupo criminal.

A la célula de sicarios de Los Ántrax, la SEDENA no la había involucrado en los acontecimientos del viernes 30 de septiembre, en donde el Ejército perdió a cinco de sus soldados y 10 más resultaron heridos. El bajo perfil de sus miembros llevaba meses.

Pero la madrugada del 30 de octubre, “la fiesta” llamó la atención de los militares que patrullaban la zona, según el informe oficial de la milicia, aunque otras versiones señalan que fueron guiados por un “pitazo” en el sentido de que en dicho sector había gente armada.

Policías que patrullaban el sector señalaron que fue a las 03:30 horas en que se escucharon los primeros balazos; al poco, se desató el infierno sobre la Hidalgo, entre Alejandro Quijano y Estaban Flores, a pocas cuadras de la avenida Revolución.

Sin embargo testimonios recabados de los vecinos indicaron que fue pasadas las once la noche cuando se escucharon las primeras detonaciones.

Los “cuerno de chivo” y los fusiles Barret del Ejército escupieron el plomo. Los ocupantes de una Toyota Tacoma color rojo, blindada trataron de escapar del cerco militar. Otros intentaron huir a través de los techos de casas vecinas.

Un informe extraoficial señala que a través de los radios de comunicación de la organización criminal pidió apoyo y refuerzos El Sargento Phoenix, quien no se encontraba en la vivienda de la Hidalgo cuando inició la balacera con los soldados.

Precisa la fuente que El Sargento Phoenix se encontraba en la colonia Guadalupe y en su intento de desviar la atención del Ejército descargó varios tiros al aire con su arma. Sin embargo al no lograr su cometido optó por ir a la zona del enfrentamiento a rescatar a sus compañeros.

Arribó a la escena del tiroteo a bordo de una camioneta Mazda CX-5, color blanco, la cual quedo atravesada en el camellón del bulevar Hidalgo con las puertas abiertas y el motor encendido. Sin embargo en las fotos el cadáver de El Phoenix aparece en la parte trasera de una camioneta Toyota, color tinto, que estaba blindada y donde además estaba el cadáver de uno de sus pistoleros. Lo que sugiere que la escena fue alterada por el Ejército.


De acuerdo al informe oficial, la balacera duró cerca de 15 minutos, tiempo en que los habitantes del barrio sufrieron el terror del enfrentamiento. Cuando agentes preventivos llegaron a querer prestar apoyo, los militares brindaban los primeros auxilios a los tres hombres lesionados. Le dijeron que se retiraran a la orilla, pues ya tenían bajo control la situación.

De nuevo, como parte de su estrategia, la milicia filtró un video en donde los soldados atienden a los sicarios lesionados en la refriega, y en donde todo el tiempo se les ve solícitos y prestos a atender con quienes se enfrentaron, como sucedió con Julio Óscar Ortiz Vega, El Kevin.

Al amanecer del domingo corrió como reguero de pólvora la inequívoca noticia de que René Velázquez Valenzuela, El Sargento Phoenix o El Talibán o El Gato Negro –apodos con el que era conocido- era uno de los sicarios abatidos, pues su cabeza rapada y su larga barba lo delataron enseguida. Los otros dos ántrax muertos fueron Gilberto Alejandro Simental Castañeda, El Tilín, y Jesús Rogelio Martínez Armenta, El Chuy.

Entre los heridos estaban José Carlos López Alanís, El Cali, a quien el Mayo Zambada puso en sustitución del Chino; Juan Carlos Aristegui Murillo, El Toto, y Jesús Javier Gómez Armenta. Internados en el Hospital General, El Toto y Gómez Armenta fueron dados de alta a los tres días. El Cali fue el más grave.

Los detenidos que resultaron ilesos son Abelardo Salazar, El 90, Jesús Manuel Ibarra Chávez, El Niñón, y Carlos Meza González, El Carlillos. Todos fueron puestos a disposición de la PGR.

De acuerdo con fuentes extraoficiales, a José Carlos López Alanís ya había resultado baleado meses atrás, al menos una semana antes de que los hijos del Chapo Guzmán fueran secuestrados en el restaurante La Leche de Puerto Vallarta, Jalisco.

Los datos sobre el atentado señalan que no fue de gravedad, pero por el hecho el Mayo Zambada responsabilizó a Iván Archivaldo Guzmán, lo que provocó recelo del capo de El Salado hacia los llamados Menores.

Sin embargo, ello no impidió que durante el plagio en Jalisco, Zambada García fuera factor para que las cosas no se salieran de control.

Del Cali poco se sabe, los pocos datos que se cuentan sobre él es que fue escalando en el sicariato de los Zambada hasta ocupar el liderazgo que el Chino Ántrax y el Changuito dejaron tras ser detenidos, el primero en Holanda y el segundo en la colonia 10 de Mayo de la capital sinaloense. Fungía se sabe como escolta de Ismael Zambada Sicairos, mejor conocido como “El Mayito Flaco”.

El Phoenix tenía libertad preparatoria

En las fotografías que desde hace años circulan en redes sociales se le podía ver con fusiles de grueso calibre, barbado, con boina a lo Che Guevara y muy a lo fashion en el vestir. Por su apodo de El Talibán también se le llegó a ver retratado con turbante estilo musulmán.

La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa informó que El Sargento Phoenix ingresó en el año 2010 al penal de Aguaruto por el delito de portación de arma de fuego de Uso Exclusivo del Ejército y Fuerza Aérea.

Sobre su detención no se publicó nada. De ello habló un narcocorrido titulado El rescate del Chino de los Nuevos Rebeldes, que advierte en que el jefe del grupo fue rescatado por René Velázquez, que terminó entregándose al Ejército.

La ficha sinaléctica de su estancia en la penitenciaría estatal indica que fue el 22 de agosto de 2014 cuando Velázquez Valenzuela obtuvo la libertad preparatoria, ordenada por la juez Tercero de Distrito Alba Lorenia Galaviz Ramírez.

En varios medios se manejó que se había fugado, pero de acuerdo con la SSP, en realidad El Sargento Phoenix cumplió una parte de su sentencia en prisión, y de acuerdo con la ley, la libertad preparatoria se obtiene “por la buena conducta y rehabilitación manifestada”.

Desde el módulo 5 en el que estaba internado, René Velázquez acostumbraba a controlar una parte del penal de Aguaruto, en una foto publicada se le observa caminar a un lado de la barda perimetral acompañado de sus hombres.

Además, solía subir imágenes de su vida cotidiana en la red social Instagram, en donde aparecía fumando un buen porro de mariguana, jugando con un pequeño mapache que tenían de mascota o con sus amigos que acudían al Cecjude a visitarlo en su lujosa barraca, como El Roque Ántrax, ejecutado en febrero de 2012 en Culiacán.

 

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