Blog del Narco

El jugador de fútbol americano cuyo padre llevaba una vida secreta: traficaba drogas para "El Chapo" en EEUU

Cargando...
Antes de ser un destacado jugador de la universidad de Michigan State y un interesante prospecto para llegar a la NFL, Antjuan Simmons sufrió uno de los momentos más álgidos de su vida cuando agentes de la Administración de Control de Drogas (DEA) irrumpieron en su casa y arrestaron a su padre debido a sus vínculos con el Cártel de Sinaloa de Joaquín Guzmán Loera, alias "El Chapo".

Antjuan se encontraba en la escuela Lincoln Middle School en Ypsilanti, Estados Unidos, el 26 de febrero de 2012 cuando su padre Antonio, también conocido como "Pancho" fue detenido.

"Antjuan no se enteró hasta que llegó a casa", dijo su madre, Tawan Simmons a Free Press. "Era temprano en la mañana, tal vez alrededor de las 7:00 o 7:30. Irrumpieron en la casa y prácticamente pusieron todo fuera de lugar, pero no se rompió nada. Debo decir que mostraron cierto respeto".

La DEA estaba investigando una rama del Cártel de Sinaloa, descrita por algunos como la organización de narcotráfico más grande y poderosa del mundo. Tal fue el impacto de la noticia de la captura de Simmons, que The New York Times lo describió como un "día de derribo".

"De repente, llegaron a 10 ubicaciones relacionadas con el cártel", describió el Times. "Allanaron la casa de Antonio (Pancho) Simmons en Willis, Michigan, una mansión con una cocina de lujo, una cama con dosel y televisores de pantalla plana".

La Oficina del Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Este de Michigan anunció que había desmantelado una sucursal de la organización delictiva de "El Chapo", que distribuía de 100 a 300 kilogramos de cocaína por mes en Detroit desde julio de 2008 hasta 2011. 

"Luego la vendían a la mayor empresa de Detroit  a algunos traficantes de drogas como Pancho, el distribuidor de una sola pierna", escribió NYT. 

Los fiscales dijeron que "Pancho", de 46 años, era uno de los mayores distribuidores de cocaína dentro de la empresa criminal José Bustamante y que regularmente recibía envíos de 110, 80 y 35 kilogramos de cocaína. Se describió a Antonio como un "hombre temible y con un largo historial criminal".

"Definitivamente no me consideraría uno de los mayores traficantes de drogas en Detroit", admitió Antonio, entrevistado vía telefónica por Free Press.

Antonio fue acusado de conspiración para distribuir marihuana, cocaína y heroína. Aceptó un acuerdo de culpabilidad el 5 de marzo de 2012 y fue sentenciado a 17 años de prisión. 

Si bien no hay libertad condicional en los tribunales federales, espera salir antes debido al buen comportamiento. Su fecha de salida está programada para el 23 de octubre de 2024.

"Es posible que pueda volver a casa en 30 meses", dijo, esperanzado de que para entonces pueda ver a su hijo ya como un jugador profesional en la NFL. "Eso espero".

Antjuan no tenía idea de que su padre era un distribuidor drogas, mucho menos que trabajaba para la organización delictiva más poderosa del mundo. Tampoco su hermano menor, Dennis. "Simplemente escondí lo que hice de ellos", contó Antonio.

Las drogas nunca estuvieron presentes en el hogar, afirmó Tawan -la madre de Antjuan-, quien no quería darles a sus hijos una vida como la que tuvo Antonio durante su infancia en Detroit.

"El señor Simmons creció en un entorno alimentado por el consumo de drogas y la venta de drogas", según dicen documentos judiciales. "Tanto los padres como los padrastros eran adictos a las drogas. No era una vista inusual para el joven Sr. Simmons ver uso de drogas, ventas y parafernalia en su casa. El Sr. Simmons tomó su primera bebida alcohólica a las 10 y comenzó a fumar marihuana a diario a los 11″.

Desde la prisión, "Pancho" explicó que enseñó a sus hijos sobre la vida que había vivido y los errores que había cometido. 

"El hecho de que estemos en prisión no significa que no podamos ser padres", comentó. "Todavía tenemos teléfonos, aún podemos enviar correos electrónicos. Todavía podemos hablar y escribir. Creo que hubiera sido malo para mí, como persona, y terrible para él, salir de su vida porque estoy en prisión".

Años más tarde, cuando Antjuan estaba siendo reclutado para jugar fútbol americano universitario, un par de entrenadores hablaron con Antonio en la cárcel.

"Creo que hablé con dos entrenadores. Sé que hablé con el entrenador de Arizona", abundó.

"Tuve la oportunidad de expresar mi opinión sobre dónde estaba pensando en ir y qué universidades estaba pensando elegir e incluso su elección final", insistió Antonio. "Me encanta Michigan State".

Antjuan Simmons juega en la posición de linebacker, en la temporada 2018 acumuló 34 tacleadas y una intercepción. A sus 20 años, es uno de los más interesantes prospectos para llegar a la NFL, tan pronto sea jugador elegible, mientras eso pasa, su padre intentará salir a tiempo de prisión con tal de no perderse la posible llegada de su hijo al profesionalismo.
 

Escribe lo que deseas encontrar y presiona Enter