Blog del Narco

Halcones del Cártel de Sinaloa en las colinas de Arizona

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El Cártel de Sinaloa tiene una red de halcones que se extiende hasta Estados Unidos.

El Departamento de Justicia ha desmantelado redes de “exploradores”, que operan en Arizona, en la frontera con México.

Los halcones usaban las ubicaciones de alta posición en las colinas y montañas y se comunican con los guías de indocumentados y mulas del cártel para informarles cuando la policía está en el área.

La semana pasada, el gobierno estadounidense dio a conocer que a finales de noviembre sentenciaron a 18 presuntos miembros del cártel originarios de Sinaloa, Durango, Sonora, Chiapas, Chihuahua, Honduras, El Salvador y Estados Unidos.

Los sentenciados en noviembre recibieron penas de entre 15 y 87 meses de prisión.

Los originarios de Sinaloa son José Ángel “N”, de 30 años, de Culiacán; Matías “N”, de 32, de Villa Juárez; Antonio “N”, de 40 y Armando “N”, de 34, ambos de Las Arenitas.

La red de halcones ayudaba a cruzar droga de México a Estados Unidos en el sur de Arizona.

José Ángel “N” era el líder y se encargaba de entregar los suministros a los vigilantes para que se mantuvieran en ubicaciones estratégicas, como la cima de una montaña, durante periodos prolongados.

Los halcones utilizaban binoculares, radios y teléfonos celulares de alta potencia para guiar a los polleros, o bien a las mulas encargados de traficar droga.

Las mulas y polleros tenían que caminar por medio de grandes tramos de la región desértica, perteneciente a la reserva de la etnia Tohono O’odham, que por ser una región remota ha sido explorada por los cárteles mexicanos.

La DEA identificó esa zona como un punto rojo del tráfico de drogas.

En el operativo denominado “Rocky Top 2”, distintas agencias estadounidenses identificaron ubicaciones específicas de exploración y aquellas personas que brindan apoyo a los exploradores, señalan los documentos.

Los agentes incautaron aproximadamente mil 976 kilos de mariguana ligadas a las mulas del cártel durante la investigación.

El 25 de noviembre de 2019, en la acusación contra 18 personas, fueron sentenciados por actividades de una organización transnacional de narcotráfico.

Todos los acusados ​​se declararon culpables de conspiración para poseer con la intención de distribuir una sustancia controlada.

“Esta operación exitosa resalta la importancia de nuestras asociaciones federales de aplicación de la ley y las autoridades de investigación únicas de Investigaciones de Seguridad Nacional”, dijo Scott Brown, agente especial a cargo de HSI Phoenix en un comunicado.

“La porción del desierto del oeste de la frontera plantea varios desafíos ambientales; sin embargo, cuando las fuerzas de seguridad federales, estatales, locales y tribales se unen, enviamos un mensaje claro al cártel. No operarás en la frontera con impunidad”.

El fiscal federal Michael Bailey señaló: “Esta investigación ejemplifica el valor de la cooperación entre agencias y la cooperación entre las autoridades federales y tribales. Los recursos combinados y la experiencia de las agencias involucradas dieron un golpe significativo al cártel”.

Las autoridades estadounidenses ya habían desmantelado una red similar en Arizona, en 2014.

La investigación comenzó el 20 de febrero de 2014 cuando detuvieron una camioneta conducida por Ramón “N”, de 22 años.

Ramón se estaba comunicando por su teléfono celular y cuando el oficial se acercó, le dijo que los “halcones” en el área lo estaban observando y le dijeron que corriera, pero no lo hizo.

En el interior de su vehículo había bolsas de basura de tamaño industrial llenas de 270 kilos de alimentos, productos y carnes; además había dos llantas de repuesto y una docena de latas llenas de gasolina.

El detenido reconoció que le habían pagado 4 mil dólares para llevar el vehículo al área de Silverbell, donde dejaría los suministros a los halcones.

Tras la detención, iniciaron las investigaciones y el 7 de marzo, un helicóptero Blackhawk de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos descendió en una colina identificada como “puesto de observación” para los exploradores.

Tres de los halcones corrieron desde la cima de la colina y comenzaron a atravesar la montaña y luego intentaron esconderse en cuevas o detrás de montones de rocas.

Ahí detuvieron a los mexicanos Jesús “N”, de 27 años, José “N”, de 23, y José “N”, de 25 años.

Jesús “N” admitió que pasaban entre 8 y 10 días en las cimas de las montañas y le pagaban 100 dólares por cada grupo de indocumentados que lograba guiar por la zona de manera segura.

El 10 de marzo, un helicóptero Blackhawk descendió sobre otra colina usada como puesto de observación.

Tres halcones corrieron desde la cima de la colina y comenzaron a atravesar la montaña. Dos fueron localizados y el tercero nunca fue encontrado.

En esa operación fueron capturados los mexicanos Sergio “N”, de 32 años; y Francisco “N”, de 30 años.

En su poder tenía un rifle AR-15, múltiples teléfonos celulares, una batería de automóvil, jarras de agua, herramientas múltiples, paneles solares, cargadores de radio, sacos de dormir, radios y binoculares.

Poco tiempo después, dos halcones más fueron ubicados en Standfield, cerca de las mismas colinas de las que los exploradores habían sido retirados el 7 de marzo.

Los dos arrestados fueron Jesús “N”, de 25 años, y Miguel “N”, 30 años, ambos originarios de México.

Jesús “N” reconoció trabajar para los cárteles como explorador, que le iban a pagar cuando regresara a México y que cuando vio venir la policía rompió el teléfono celular que usaba para comunicarse con la gente en México.
 

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